El Once andaluz

Coreanos, judíos, árabes, bolivianos, paraguayos y otro sinfín de ciudadanos de diferentes nacionalidades convergen en el inexistente “barrio de Once”; denominación que, comúnmente, recibe la zona del barrio de Balvanera que se expande por los alrededores de la Plaza Miserere y de la estación ferroviaria Once de Septiembre. Allí la muchedumbre y el alboroto es tal, que resulta toda una aventura caminar por sus veredas.

Vivir en algunos de sus edificios ocultos entre vendedores callejeros, enormes marquesinas y vidrieras saturadas de productos impensados puede ser sinónimo de caos y de estrés. En el barrio todo parece estar desordenado y fuera de control. Sin embargo, en medio de tanto tumulto, unos pocos vecinos tienen el privilegio de habitar en un oasis con aspecto de jardín andaluz.

Inaugurado en 1895, el pasaje Sarmiento es el rincón español, por excelencia, del Once. Ocupa un lote de veinticinco metros de ancho y en su interior alberga viviendas particulares. Paradójicamente, fue un constructor italiano quien en 1940 se encargó de remodelarlo a pedido de tres colegas de origen judío: Jaime, Moisés y Salomón Cotton. Entonces, el pasaje dejó de ser peatonal y se cerraron sus accesos con puertas de hierro y vidrios, las que, actualmente, permiten admirar las bellas formas geométricas, resaltadas en blanco y ocre, y las auténticas mayólicas españolas que decoran el patio, así como sus grandes faroles y el paisaje natural que crean las plantas y las flores multicolores. Sus dos entradas sobre la avenida Rivadavia 2659 y la calle Bartolomé Mitre 2660 presentan la típica arquitectura colonial, con aleros de tejas rojizas y azulejos pintados a mano que, en letra cursiva, anuncian ambas direcciones.

Hace años, el cambio de cañerías de gas destruyó parte del encanto de esta “calle interna” que atraviesa la manzana de lado a lado, pero no logró opacar su belleza majestuosa. Para comprobarlo, sólo basta con echar una mirada a través de cualquiera de sus puertas y dejarse llevar por la paradisíaca imagen de este escondrijo español enclavado en uno de los lugares más bulliciosos de Buenos Aires

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