“El Gato Negro” (Avenida Corrientes 1669)

 

El Gato Negro es uno de los cincuenta y tres cafés notables de la ciudad de Buenos Aires, pero el único en donde la fragancia de las milenarias semillas tostadas y molidas se amalgama con los perfumes de la canela en rama, de los curries, del azafrán, del bouquet garni, del hung liu o de cualquiera de las cientos de especias acopiadas en los voluminosos frascos de vidrio distribuidos en las vitrinas y sobre el viejo mostrador de roble.


Bautizado por su fundador con el nombre de un menú del primigenio ferrocarril Orient Express y de un ex café de Madrid, el local merece una nota aparte no sólo por su ambientación, sino también por la variedad, la calidad y las bondades de los artículos que exhibe para la venta.
Asentado en 1926 como almacén de especias, los paladares porteños encontraron allí todos los exquisitos sabores que sólo podían degustarse y adquirirse en los famosos mercados de Oriente. Hoy como ayer, El Gato Negro mantiene su exclusividad y ofrece más de cuatrocientos productos de primer nivel en su mayoría importados que pueden comprarse en forma de tés, semillas aromáticas, hierbas, frutas secas, dulces, salsas, aliños, aceites y condimentos especiales. Desde 1997, este antiquísimo establecimiento también funciona como café, al que luego se le incorporó un restaurante en el primer piso.
Testigo diario de charlas entre amigos y de lecturas interminables, el singular comercio ubicado desde siempre en la Avenida Corrientes armoniza, como ningún otro, su aspecto bohemio de café parisino con los sugerentes aromas que, por instantes, nos hacen pensar que estamos muy lejos, tanto como en un exótico mercado de Estambul.

Leave a Reply